dimarts, 14 de novembre de 2006

Conducta escolar

Ante la confusión actual, creemos necesario establecer ciertos requerimientos espirituales que consideramos que corresponden a todo cristiano, y que ha de cumplir todo estudiante de la ECBT. Como verdadero renacido, se espera que todo hermano y hermana vivan una vida de santidad en obediencia a la Palabra de Dios. O sea, una vida de oración i estudio bíblico diario, de testimonio digno del Evangelio, de amor al Señor y a la su Palabra, a los hermanos y a las almas, de dedicación a las tareas de la iglesia local de la que es miembro (asistencia a las reuniones, colaboración, ect.), de servicio humilde y dedicado, y una conducta digna de un cristiano.
Recordamos a las hermanas la necesidad, entre otras, de vestirse honestamente, “con vergüenza y modestia; no con cabellos encrespados, y oro, o perlas, o vestidos costosos, sino de buenas obras, como conviene a mujeres que profesan la piedad” (ver 1Ti 2:9-10).
Recordamos a los hermanos la necesidad, entre otras, de ser ejemplos de buenas obras, íntegros, graves, sinceros, irreprensibles, leales, templados, justos, píos, adornando “en todo la doctrina de nuestro Salvador Dios” (ver Tit 2:6-15).
La dirección y la facultad de la ECBT se reserva el derecho de exhortar, amonestar y, si es necesario, cancelar la matrícula, a aquellos que no tengan cuidado, olviden o no muestren estas características distintivas de todo cristiano que quiere servir al Señor (ver Flp 4:4-9; 2Ti 2:15).